Forastera

Misteriosa forastera

de manos mortales

que enamora lo que toma

y mata lo que suelta.

Tentación irresistible

donde hombres ahogan penas

que arrastran desde décadas.

Inmaculada belleza que se ríe

y a cada paso deja su huella.

Forajida que cumple su deseo

y se escapa entre la niebla,

mas es incierto su viaje

como el aura que la rodea.

Sospechada de muerte se aleja

llevando en su piel promesas

de corazones que exclaman

su nombre, pero jamás regresa.

El miedo a intentar

Allí estaba ella, cuando subí la pude observar, con su pelo ondulado y sus mejillas rosas y esa mirada inocente perdida en algún pensamiento profundo como si algo la inquietara. Nos separaban todas esas personas que ascendieron antes que yo, pues era obvio, a esta hora viajaba mucha gente. Todos los días subo pensando en quererla encontrar, es algo muy intenso, difícil de explicar con palabras.

La gente de a poco fue bajando del transporte logrando que me acercara un poco más a ese cuerpo irresistible a esa belleza de mujer tan misteriosa que no podía dejar de mirar.
Mi personalidad es muy tímida, me cuesta bastante expresar lo que siento, cálculo que es algo hereditario o psicológico, la verdad no lo sé.

Quizás ella sabe que la observo todas las mañanas aunque no parece incomodarle o a lo mejor espera un gesto una palabra mía que rompa esa pared de profundo silencio que nos separa impidiendo el posible romance entre nosotros.
También puede ser que me deteste, que no soporte mi presencia que espera con ansias las ganas de llegar a destino para no verme la cara o que la tragase la tierra para no soportar más mi penetrante mirada.


Dudas, preguntas, miedos, cuantos sentimientos reunidos en un solo lugar por culpa de esta coraza de timidez que me ahoga cortándome el aire, sofocándome continuamente, bloqueando mi mente y enjaulando mi corazón.


El colectivo se detiene , se abre la puerta trasera y con aire de actriz desciende sin voltear la mujer que me quita el sueño.


En el autobús quedé yo, con mi soledad acumulada de palabras destinadas a su ser que tal vez algún día las escuche o las sienta, o quizás nunca sepa de mi existencia.

Otra jornada frustrante por mi miedo a intentar, aunque mi esperanza se renovará mañana por la mañana cuando a esta hora y en este mismo lugar la vuelva a ver.

Perdón

Eres sol en plena noche
Que ilumina mi corazón,
Tus besos ricos como miel
Me llevan a otra dimensión.


Sentir tus manos en mi piel
Hacen que mi ser se estremezca
Jamás pensé en sentir esto
Tampoco sé si lo merezca.


Fui poco caballero y te deje sola
En la oscuridad de la madrugada,
Daría lo que fuera para que me perdones
Pues mi inconsciente me traicionaba


Fui un cobarde y me arrepiento
De dejar tan hermosa mujer a la deriva
Tan solo si me perdonaras
Haría que de eso te olvidaras .

No olvido tu cuerpo junto al mío
Ni el fuego que me encendías
Deseo con nostalgia que tu boca
Vuelva a sentir el sabor de la mía.


Fallé como hombre y me pesa
La culpa es mala y persistente
Tal vez en estás letras pueda ocultar
La vergüenza que siento al verte.


Pero no todo es desdicha,
En tus brazos me sentí amado
Y aparece tu recuerdo en mi lecho
En las noches que estoy desolado.


No olvido tu sonrisa ni tus ojos
Tampoco tu piel ni tus manos
Aunque fui un idiota sin compasión
Eres la mujer que despertó mi pasión.


Este poema fue escrito para que sientas
Lo que dejaste en mi pecho grabado.
Jamás olvidaré tu bella presencia
En mi alma para siempre quedó guardado.

Maldita muela

Que desgracia, empezó el otoño y yo aquí esperando un taxi para ir al dentista. Les juro que odio ir al médico pero este dolor en la muela me está matando. Hace frío y es muy temprano, me pregunto ¿Qué hago a esta hora levantado? Debería estar en mi cama todo acurrucado y envuelto en frazadas soñando en irme a algún rincón remoto del planeta. Pero el maldito despertador todo lo arruina, les confieso que pensé en irme al Congo Belga lejos de mis amigos, de mi familia y de mi mujer que a decir verdad hay días en que tengo ganas de terminar con ella.


Ahí llegó el taxi, subo y le digo al chofer que me lleve a Congreso deprisa ya que se me estaba haciendo tarde. El taxista luego de un corto recorrido para en una esquina y hace subir a una mujer con una minifalda tan corta que se podía ver su ropa interior, me sorprendí mucho y le dije al chofer -¿Qué está haciendo?-.Me acuerdo que me dijo “tranquilo es una amiga”, ella se sentó al lado del conductor y a cada rato me miraba fijamente a los ojos. -¿Cómo te llamas?- me dijo, bajando su mirada hacia mis partes intimas, un poco molesto por la situación y por este dolor en mi boca que no cesaba, le respondí -me llamo Carlos y estoy apurado- agregué. A lo que ella contestó – Yo también tengo prisa, estoy yendo a una manifestación de prostitutas frente al congreso-. El taxista largó una carcajada, mientras yo cada vez me ponía mas nervioso.

Odio a esas mujeres y a la gente que paga por sus servicios, y pensar que el gobernador dijo que iba a terminar con el trabajo de ellas en las calles. Supongo que será cierto aunque debo decir que viene de un gran mentiroso. La mujer comenzó a pasar su brazo por entre el medio de los asientos queriendo tocar mis piernas, -Disculpe señora yo no soy de esos que pagan por placer-, la misma se río irónicamente y respondió- Todos dicen lo mismo.- Me desesperé supuse que la mujer buscaba algo de mí y que no iba a dejarme tranquilo.

Entre el dolor de muela, el chofer mal educado y la mujerzuela viciosa quería hacerme humo, no soportaba la situación me sentía invadido por dos personas que me resultaban repugnantes, entonces grité –Chofer pare el taxi me bajo acá!- Ellos seguían riéndose y el conductor aceleró más. No tuve mejor idea que abrir la puerta y arrojarme a la calle, con tanta mala suerte que una moto me llevó por delante.
Es todo lo que recuerdo, ahora en vez de estar en el consultorio del dentista, estoy en terapia intensiva de un hospital.

Que ironía, ya no me duele la muela.

Asesino

Arriesgo decido
camino por un hilo
no tengo retorno
soy mala espina
soy delirio.
Inocencia oscura
formó mi presente
trastornos forzados
disiparon mi mente.
Soy peligro y respiro
como un heroico dragón
no bacilo ni perdono
aprieto el gatillo
sin compasión.
Escaseo de corazón
por no ser bendecido
omitido de todo afecto
y de todo amor.
Arrastro destierros
condenas y rencores,
tránsito e indago almas
ilusas con fervores.
No poseo corrección
soy pasaje de ida
soy tu vil pesadilla.
Deambulo por el tiempo
robando almas soñadoras
piadosas, malditas, sorprendentes.
Así soy, aunque aborrezca
no pacto con nadie
tampoco con la muerte.
Soy dolencia en carne viva
el lado sombrío del sol,
soy invierno todo el día
un ser que nadie envidia.
Buscado por muchos,
odiado por todos
sigo mi peligroso camino
ocultándome en el odio.
Soy reseña policial
o más bien un mito,
soy simplemente
un asesino maldito.

Cita

Entré al bar con muchos nervios, aún no eran las cinco de la tarde. El barrio de Palermo comenzaba a cobrar vida, ya sus calles se impregnaba de curiosos personajes.

Elegí la mesa contra la ventana porque siempre me gusta mirar el paisaje del lugar. Miraba el reloj chino que me regaló mi madre para mí cumpleaños, Miles de preguntas viajaban por mi mente.

Las cinco clavadas, observaba la puerta del bar antiguo, esperando que mi cita a ciegas entre y me mire. Ansiedad pura en mi cuerpo, las manos me sudaban de los nervios y no podía relajarme.

Afuera, un auto realiza una frenada brusca para evitar chocar a un ciclista. Adentro, el mozo que me pregunta si deseo tomar algo.

Por dentro pensé mi único deseo es que ella venga a mi encuentro y mi soledad se vaya con la tarde de este verano patético y largo. Deseo de besarla y contarle mil cosas, deseo de llevarla a mi hogar y hacerla sentir una reina.

– No gracias- le dije al mozo, mientras en mi reloj ya marcaban las 6. El bar con olor a humedad y a café quemado se iba poblando de turistas, la puerta se abría a cada rato, pero mi cita no llegaba. Poco a poco fui perdiendo la calma, mis ojos buscaban alguna señal de ella, aunque era en vano. Tal vez no supo llegar o quizás se arrepintió, o algo la demoró, lo cierto es que ella nunca llegó.

Las 7 de la tarde y ya el mozo me observaba irritado. Un nudo en mi garganta ahogaba toda esperanza y mi pena se agigantaba cada vez más. Tal vez este sea mi destino, la soledad se me hacía carne y mis deseos se esfumaban como se disipa el humo de un cigarro.

Resignado salí del bar tratando de buscar un rumbo, pero se hace difícil continuar cuando lo único que sabes es perder. Miré por última vez al mozo que me espiaba desde la puerta y cerrando los ojos crucé la calle.

Ya no perderé solo, la soledad también va a perder.

Primera entrada del blog

Desde muy chico me gustó escribir, la verdad a ciencia cierta no sé si lo hago bien o lo hago mal. De lo único que estoy seguro, es que lo hago con pasión y dejó en cada palabra o frase un pedazo de mi alma.

Tal vez a muchos de ustedes les pase lo mismo, y lo comprendo, por eso a través de este sitio les voy a dejar los boletos para un hermoso y apasionante viaje.

Un viaje de mente.